lunes, 4 de agosto de 2014

Bruselas aplaude el modelo de rescate del banco portugués

El plan del Gobierno portugués de segregar el Banco Espírito Santo en dos entidades —Novo Banco, en el que se agruparán los activos buenos (depósitos y activos rentables), y BES, que se quedará con los activos tóxicos— tiene el beneplácito de Bruselas. La Comisión Europea considera que la hoja de ruta del Ejecutivo luso, que Lisboa se esfuerza en no denominar nacionalización y que pasa por que los accionistas y titulares de deuda subordinada asuman la totalidad de las pérdidas, permitirá una reestructuración ordenada del banco malo; maximizará el valor de los activos restantes en el futuro proceso de venta y reestablecerá la confianza en un sector clave para la economía.


El plan saldrá adelante gracias a un préstamo de 4.500 millones de euros de fondos europeos (procedentes de la línea de crédito de 6.400 millones a bancos en apuros incluida en el rescate portugués) a Novo Banco y que Lisboa prevé recuperar con su venta en los seis próximos meses. El resto de bancos portugueses aportarán los 400 millones restantes hasta completar los 4.900 que costará la capitalización de la entidad saneada. Si esa no se vende por la cantidad del préstamo, los contribuyentes perderán dinero. Y los accionistas y bonistas junior no recuperarán nada salvo que se venda por un valor superior al del rescate.


El Ejecutivo comunitario rompe así su silencio desde que el tercer banco luso por activos empezara a zozobrar hace cuatro meses, en los que ha perdido un 88% de su valor en Bolsa. “Las medidas aprobadas son adecuadas para restaurar la confianza en la estabilidad financiera de Portugal, asegurar la continuidad en la actividad del banco y evitar potenciales efectos sistémicos”, apunta el departamento de Competencia, capitaneado por el español Joaquín Almunia, en un comunicado. En la nota, hecha pública esta madrugada, la Comisión señala que el plan diseñado por el Banco de Portugal y el Ministerio de Finanzas luso está "en línea" con la normativa europea de ayudas de Estado y limita las potenciales distorsiones de dicha asistencia.


Fuentes comunitarias destacan que el programa portugués —el eufemismo que la UE emplea para referirse al rescate europeo a las finanzas públicas lusas aprobado a mediados de 2011finalizó “con éxito” en mayo pasado y que Lisboa, con el plácet de Bruselas, optó por no acogerse a una segunda ronda de ayudas (una suerte de red financiera de seguridad). “El sistema financiero portugués ha sido reforzado y saneado en los últimos años”, señalan. Estas mismas fuentes recuerdan que Portugal aún dispone de un colchón de 1.900 millones de euros procedentes del rescate —tras haber empleado 4.500 de los 6.400 millones del remanente total en la capitalización de Novo Banco— para hacer frente a eventuales necesidades derivadas de las pruebas de estrés a las que toda la banca europea se enfrentará a finales de octubre.


El antiguo Banco Espírito Santo es la tercera entidad financiera de Portugal con unos activos valorados en 80.200 millones y 36.700 millones en depósitos. Presente en 25 países, tiene 10.000 empleados y tiene actividad en todos los segmentos bancarios. La desconfianza en la gestión del BES y en la forma en que las autoridades estaban lidiando con un asunto tan espinoso ha afectado a la marcha de los mercados de valores europeos, que cerraron la semana pasada con fuertes caídas. Queda por ver si la decisión del Ejecutivo de Pedro Pasos Coelho, que un portavoz de comunitario no dudaba en alabar este lunes tildándola de "demostración de capacidad de respuesta en condiciones de urgencia", será suficiente para evitar una sangría que ya se cobra una primera víctima: los accionistas y titulares de deuda subordinada de la otrora seña de identidad de la banca portuguesa.






via Portada de Economía | EL PAÍS http://ift.tt/1tN5SwU http://ift.tt/eA8V8J

No hay comentarios:

Publicar un comentario